La memoria es un acto creativo

Mientras corría por el parque esta mañana, intenté recordar mi agenda para el día. Cómo siempre los datos fueron apareciendo lentamente, uno a uno a mi mente. Entonces comencé a preguntarme sobre porqué olvidamos y específicamente la dificultad de recordar lo aprendido.

En primer lugar hay que decir que las respuestas tienen el color de los lentes con los que se las mira. Es decir, existen varias teorías del aprendizaje con que explican este fenómeno. Pero no es mi intención repasar lo que cada una plantea, simplemente busco responder a mi inquietud general ¿que puedo hacer para no olvidar lo que aprendí?.

La pregunta inicial es muy obvia: ¿de que aprendizaje se trata? Es un conocimiento, una habilidad o una actitud. Así surgen varias preguntas más sobre este aprendizaje:

¿Qué aprendimos?. No es lo mismo aprender a usar una máquina, hacer un programa informático, comprender un texto o resolver un problema matemático. Son distintos conocimientos y habilidades.

¿Cómo aprendimos?. Pensar en el método utilizado para aprender, fue un curso, un grupo de estudio, una lectura, un video, etc.

¿Cuándo lo aprendimos?. Fue hace muchos años, ayer, hace un momento, etc.

¿Para qué lo aprendimos?. Estábamos obligados a hacerlo, era para repetirlo en un examen, para aplicarlo, para crear algo nuevo, para    sentirnos bien, etc.

Todas estas variables se combinan para hacer que recuerde algunas cosas y olvide otras. Lo cierto es que si quiero recordar lo aprendido tengo que usar una estrategia, tener un método: repetir, asociar, disociar, comprender, anotar, vivenciar, emocianarme, etc. Es decir que necesito aplicar lo aprendido durante un tiempo prolongado. Seguramente mi cerebro se encargará de alojar estos aprendizajes en el lugar correcto.

No obstante es seguro que los detalles no se guardarán en un 100 porciento. Dependerá de la memoria que cada uno tenga, del interés que hayamos tenido en el aprendizaje, de lo que supiéramos del tema previamente, de los apuntes que hayamos tomado, de la aplicación que le hayamos dado a esos temas o habilidades luego de aprendidos y por supuesto del momento en el que lo hayamos aprendido.

De este punto rescatamos el cambio que sufre lo aprendido al ser recordado y también al ser aplicado.

Buscando más información sobre este tema encontré un interesante video de divulgación que comparto con ustedes.

Para finalizar estas breves ideas sobre el olvido, la memoria, el aprendizaje y el cerebro, quiero mencionar algunos tips que uso para recordar aquello que me interesa.

  • Ejercitar el cerebro con juegos que pongan a prueba su capacidad.
  • No solo repetir conocimientos o habilidades para no olvidarlas sino intentar comprenderlas para recordarlas.
  • Poner emoción y motivación en lo que quiero aprender.
  • Ser consciente que no es necesario recordar todo, basta con saber donde encontrar lo aprendido, ya sea en nuestra mente, en un libro o en internet.

Cómo yapa les dejo dos textos sobre la memoria pensada desde la literatura, uno es de Eduardo Galeano: Memorias y desmemorias y otro de Jorge Luis Borges: Funes el memorioso.

Espero haberlos dejado pensando y que no se olviden de este post, por lo menos por un tiempo.

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