Primeras ideas para pensar más allá del mundo Google

Voy a escribir este post en tiempo real. O casi, porque algunas ideas la vengo masticando hace un tiempo. Le voy a dedicar unos 30 minutos para exponer algunas ideas sobre la relación de Google, con el Estado y el concepto de libertad.

En primer lugar me gustaría hacer una breve historia de Google, para lo que los voy remitir al mismísimo buscador para ver que es lo que dice de si mismo: http://www.google.com/intl/es/about/company/history/ También pueden ver el video documental que presenta a la empresa como una fábrica de ideas. http://www.youtube.com/watch?v=poeODGWoiZM Cómo vemos Google pasa de ser un buscador entre tantos a un pulpo que quiere opacar a otras aplicaciones de búsqueda e instalarse en nuestro imaginario colectivo como la mejor herramienta de búsqueda de información (y tal vez para muchos la única). En este sentido en Argentina y otros países se ha iniciado y ganado juicios para que Google no incluya resultados no deseados por personas o sitios de internet. Nombres asociados a difamaciones, datos erróneos, etc. reclaman ante el gigante informático para que los internautas no puedan encontrar los datos no deseados en sus búsquedas. Sin embargo muchos se preguntan por qué no se les hace juicio o se reclama ante los sitios que producen el contenido ofensivo. O bien,  ¿por qué no se reclama judicialmente ante otros buscadores?. Las respuestas apuntan al poderío económico de Google, aunque muchas veces se niegue tal intensión. No obstante, si nos detenemos a pensar en lo que hace el buscador (si es que todavía podemos llamarlo así), nos daremos cuenta que administra, selecciona, controla, gestiona y comercializa datos, resultados, información privada y pública. Y es en este punto donde entra el Estado a jugar su papel de ordenador máximo de algunas sociedades (o por lo menos su papel en el plano conceptual). Algunos Estados han prohibido (abierta o secretamente) a la empresa norteamericana difundir información sobre distintos temas considerados ofensivos o no adecuados para sus ciudadanos. Y en este caso no hablo solo de los Estados que algunos llaman “totalitarios” sino también de algunos de los defensores de la “libertad de expresión”. Para ver un panorama general vean esta infografía: http://www.entermedia.mx/2011/09/infografia-el-lado-oscuro-de-google/

Bien, se va acabando mi tiempo por lo que voy a proceder a cambiar el título de este post de “Google, el Estado y la libertad” a “Primeras ideas para pensar más allá del mundo Google”. Los dejo pensando en las relaciones posibles entre la libertad de expresión, el gigante buscador que cotiza las palabras y el Estado como un regulador de la vida moderna.

Hasta el próximo post!

Pensar el futuro de la web 2.0

Cuando el mundo digital lo devore todo, o nos haga creer que así lo hizo, el dospuntocerismo será una historia como lo es hoy el impacto de los celulares en la comunicaciones interpersonales, salvando las distancias tecnológicas y culturales de cada revolución.

La rapidez del avance de las redes digitales, mal llamadas “redes sociales“, hace difícil imaginar y controlar el rumbo del cambio. “El shock del futuro” nos impide ver el bosque. Por eso, creo que es necesario generar espacios de reflexión que nos permitan ver a los cambios tecnológicos en todas sus dimensiones: cultural, social, económica, educativa y psicológica. Subir al balcón para desarmar el sentido común y comprender realmente nuestro rol y el de los espacios donde participamos en el mundo digital.

Pensar en un concepto superador del dospuntocerismo me parece oportuno y necesario. Pues la web es un fenómeno cultural y no solo tecnológico. Un interrelación donde existe una mutua influencia, pero también donde los actores juegan con cartas ocultas todo el tiempo.   ¿Acaso alguien imaginaba que el FBI cerraría Megaupload? Seguramente sentíamos que el colectivo web colaborativo era lo suficientemente fuerte para evitar esta agresión. No es la primera ni será la última. Por eso creo necesario pensar más allá de la lógica 2.0 pues esta está generada y dominada por las grandes corporaciones tecnológicas con un claro interés competitivo a la hora de proponer cambios.

Uno de los conceptos posibles puede ser el de “ecoweb”, como idea  superadora de las redes sociales y la web 2.0. Nos plantea una web cultural, compleja, contradictoria y diversa. Un web como espacio de lucha y disputa. Una red integrativa en armonía con el medio ambiente terrestre y digital. La ecoweb respeta los derechos humanos y tal vez debería tener sus tres leyes como en la novela de Asimov: 1- una web o red no puede hacer daño a una persona violando sus derechos humanos, por acción u omisión. 2- Una web o red debe obedecer las ordenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley. 3- Una web o red debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

Les propongo seguir pensando estos temas, profundizando conceptos, armando ideas. Desde este espacio, intentaremos compartir novedades y continuar las reflexiones. Hasta la próxima.

¿Cómo aprendiste este año?

Mientras armo una pequeña gráfica sobre lo aprendido y lo olvidado durante mi año, me pregunto cuántas personas estarán haciendo lo mismo. Seguramente muchas, pues en este mes los balances son obligados. Por eso pensé en compartir algunas ideas de un investigador especialista en aprendizaje para pensar si hemos realizado algún “aprendizaje pleno”, si hemos aprendido a jugar, durante el año. Sí, leiste bien, escribí “jugar”, porque según David Perkins, el científico de quien tomamos la idea, de esto se trata el aprendizaje y por eso usa una metáfora lúdica para explicar su teoría.
Según él, luego de analizar su experiencia como basketbolista, las recomendaciones para aprender de este modo son:
1- Juega todo el partido.
2- Haz que valga la pena jugar.
3- Trabaja las partes difíciles.
4- Juega fuera de la ciudad.
5- Descubre el juego implícito o escondido.
6- Aprende del equipo… y de los otros equipos.
7- Aprende el juego del aprendizaje

Vuelvo a mis notas de balance y me pregunto si no son ellas mismas una expresión del último punto “aprender el juego del aprendizaje”. Pues claro, esto no es ni más ni menos que la “metacognición”, es decir el conocer sobre el conocimiento. Aprender como aprendemos es una virtud no solo necesaria sino indispensable para continuar desarrollándonos y construyendonos como profesionales. ¿Y vos… cómo aprendiste este año?

Les dejo un link profundizar sobre cada uno de los puntos y ponerlos en práctica:

Leer libro: “Making learning whole”. David Perkins

Disculpen que el libro está en ingles, otro motivo para aprender!!!.

Conocimientos, habilidades y actitudes 2.0

Hoy participe de las Primeras Jornadas de Comunicación 2.0  en el Centro Cultural Borges. Tuve la oportunidad de compartir algunas ideas sobre las exigencias que nos plantean los nuevos escenarios digitales en materia de aprendizaje.  Aquí comparto con ustedes el mapa mental  que utilice. Pueden ver la imágen o bien ver el pdf interactivo: Conocimientos habilidades actitudes 2.0

También les copio algunos de los twitts que dieron forma a esta presentación con sus links para ampliar la información, la idea o el pensamiento.

10 ideas para pensar a/sobre/con twitter

Pensar en una herramienta, software, aplicación, medio de comunicación, o como quieran llamarle a Twitter es un actividad interesante y desafiante. Creo que para lograr una buena reflexión es importante no solo describir, explicar sin fundamentalmente ir más allá de la información dada y poder comprender. Tal vez algunas de estas ideas se puedan aplicar a otras redes sociales y la web 2.0, no lo sé. Habrá que seguir pensando. El método que utilicé fue el de definir y preguntar. Es decir, escribir lo que pensaba y luego cuestionarlo.  Ah, y me olvidaba: fuí publicando en twitter los pensamientos bajo el hagtash #elmapademisideas 

Aquí las ideas. Espero las suyas en los comentarios de este post, en twitter o facebook.

1- Twitter es el mapa de mis ideas. Puedo volver a lo que pienso y aprender… o no de lo que dije.

Aunque desde un punto de vista cognitivo su linealidad no es revolucionaria. Es más la versión digital de un cuaderno hipertextual y compartido que la representación de cómo pensamos. Para convertirse en esto último debería adoptar un formato de red similar al software para armar mapas conceptuales.

2- Twitter a veces es un registro de investigación, con conceptos profundos. Otras es el diario de una adolescente.

3- Twitter nunca es un libro. Siempre es un índice o una introducción a cientos de libros.

4- Hay tanta información que mi lectura es superficial. Por suerte las constantes actualizaciones me impiden leer todo.

“La expansión de la economía del conocimiento suele ser valorada como un gran progreso social en la transición de la economía del músculo a la economía del intelecto, un salto cualitativo del simius nudus al simius informaticus (Guber, 1991)

5- Twitter puede ser un buen mapa de conceptos si me lo propongo. Puedo seguirme y ver que pienso.

6- Twitter es también una buena herramienta de brainstorming (si me lo permito)

“Toda opción tecnológica es social y por lo tanto, el problema de las nuevas tecnologías en la sociedad y en la educación no puede basarse únicamente sobre los problemas técnicos (ventajas y desventajas en su uso) sino que el debate debe centralizarse  también en los problemas ideológicos, políticos  que conlleva” Guber

7- Los Twist son ideas divergentes que esperan de mi convergencia (y muchos mueren en el intento)

8- Conozco a mucha gente que no twittea porque tiene pánico escénico. (¿O es timidez?)

9- Sí, Twitter es también un escenario, yo soy un actor y los Twitts el guión teatral.

10- Superada la timidez es posible compartir más intimidad de la que 140 caracteres pueden soportar.

Yapa y cierre: Leí en un auto y lo aplico al Twiter: no me sigas, yo también estoy perdido.

Novatos y expertos en la web 2.0

“En toda obra genial reconocemos nuestros propios pensamientos rechazados”, escribió Ralph Emerson, alguna vez. La verdad es que no leí su obra , pero me gustó mucho la idea de no rechazar pensamientos. Me remite un poco a esas técnicas dadaístas de creación artística, donde las ideas no tenían que rendir cuentas a nadie.

En un par de semanas participaré en las Primeras Jornadas Nacionales de Comunicación Global en la Web 2.0  donde hablaré sobre los llamados conocimientos, habilidades y actitudes 2.0. Por este motivo, a partir de hoy voy a compartir en este blog las preguntas que me formulo, las ideas que voy enlazando, el proceso creativo que se dispara a partir de la preparación de mi charla.

Novatos y expertos

Hoy comienzo pensando en las diferencias entre novatos y expertos en la web 2.0.  Veamos que significa ser un experto o un novato en una temática particular.

En primer lugar digamos que definimos a ambos, siguiendo a Goery Delacote, como sujetos capaces de resolver un problema. Van a diferir en la manera en que lo hacen pues tienen formas particulares de encontrar, comprender, retener y operar los conocimientos. Desde esta mirada aprender algo es principalmente convertirnos de novatos a expertos en algún tema. En la web 2.0 aprender es no solo querer ser un novato sino estar dispuestos a convertirnos paulatinamente en expertos. Por ejemplo aprender a usar Facebook es un primer paso. Ya en la red, los propios integrantes y el mismo software nos irán formando para llegar a utilizar cada vez nuevas aplicaciones, funciones, etc.

En el camino de novato a experto adquiriremos conocimientos, habilidades y actitudes:

1- Conocimiento de la temática: conceptos y procedimientos relativos al dominio que nos interese. En este caso puede ser comprender las diferencias de objetivo y funcionamiento de las distintas redes sociales: Facebook, Twitter, Linkedin, etc.

2- Estrategias de resolución de problemas: son los métodos aplicados para solucionar los inconvenientes presentados y arribar a resultados satisfactorios. Por ejemplo para solucionar problemas de personalización del Myspace se recurre a la consulta en foros externos, se busca en Google o se recurre a la ayuda interna de la red.

3- Mecanismos de control: abarcan diagnóstico, vigilancia y corrección de las estrategias de resolución de problemas. Se toman decisiones en base a los dos puntos anteriores y se adoptan estrategias diferentes de acuerdo a las características de las nuevas situaciones.

4- Formas de aprendizaje: son las maneras de adquirir diferentes tipos de conocimientos. Estas van desde la búsqueda, comprensión, selección, profundización y aplicación a nuevos contextos de los conocimientos y habilidades. De acuerdo a las características personales, muchos aprenden por prueba y error, otros colaborativamente, otros por comprensión, algunos mirando como se hace, etc.

5- Motivación para mejorar: Consiste en el sentimiento positivo que anima a las personas a continuar por encima de la frustración propia de todo aprendizaje derivada de diversos motivos como el avanzar lento, no resolver problemas, no comprender, etc.

Y vos, ¿sos un novato o un experto en la web 2.0? ¿Qué conocimientos, habilidades y actitudes tenés?

Espero que estas ideas te ayuden a pensar .

Pensar en círculos que se amplían

Les comparto cuatro ideas sobre el cambio necesario para pensar la web 2.0 y las organizaciones:

La cultura  2.0 es una red de significados en permanente expansión. Para comprenderla hace falta que superemos nuestra forma de pensar por dicotomías. Animarnos a pensar en círculos que se amplían en cada vuelta. Una idea nueva que agiganta las prácticas y genera cambios. El motor de este movimiento es la curiosidad, la pasión y la motivación.

Si una empresa incursiona en el 2.0 tiene que revisar su cultura. Conocer los hábitos y los saberes y las motivaciones de sus colaboradores, cómo es su estructura y cuál ha sido su historia de cambios.

En la web buscar es igual a encontrar. En lengua Maya (un pueblo originario de la península de Yucatán) la palabra para buscar y encontrar es la misma: buscar. Es lo mismo en la web 2.0 cuando encuentro algo no puedo dejar de buscar: a quien más le puede interesar, cómo mejorarlo, como usarlo, etc. Dicen que todo se puede encontrar en la web. Tal vez sea cierto pues si lo creo lo puedo generar. Si no está y lo tengo, lo subo.

Un conductor de radio dijo una vez que pocas cosas se crean, la mayoría se “refritan”, es decir se reciclan. Y en ese proceso se enriquecen, se modifican y se mejoran. Es más fácil partir de una idea que de una hoja en blanco. En el 2.0 esto es moneda corriente. En las organizaciones que implementan herramientas 2.0 esta idea tiene que ser un práctica. La elección, adaptación, construcción y acomodación de las redes sociales, por ejemplo, es una necesidad de cualquier proceso de implementación de tecnologías.

¿Por qué las organizaciones tienen que ser 2.0?

En el primer punto del e-book “Comunicación 2.0” de mi amigo Alejandro, se plantea que:

“Cualquier organización que sea un poco menos rígida que la Corona Británica debería animarse a estar en los medios sociales”

http://twitter.com/#!/BRITISHMONARCHY http://www.facebook.com/TheBritishMonarchy

Porque, continúa Alejandro, “tener “herramientas 2.0 no las convierte en organizaciones 2.0.

De más está decir que adhiero a estas afirmaciones. Sin embargo me pregunto:

¿Por qué las organizaciones tienen que ser 2.0? ¿Qué es ser 2.0?

Como ustedes saben esta denominación, ahora convertida en concepto, viene del modo en que nuestros nunca bien ponderados amigos de I.T. (o más conocidos como “informáticos”) utilizan para indicarnos que una versión supera a otra. El Word 7.0 es mejor que el 2.0. El 7.0 lee todo lo de su hermano más antiguo, pero este último no puede hacer lo mismo pues está desactualizado.

No queda otra, hay que utilizar la últimas versiones de todo. No nos podemos quedar en el tiempo.

¿Y que va a pasar con la web 2.0 entonces, cuando ya hay quienes comienzan a hablar de web 3.0 y web semántica ?  ¿No es mejor hablar de cultura digital posmoderna?

Y lo más interesante para preguntarnos: ¿Qué hacer con los que ni siquiera está en la web 1.0? ¿Los motivamos a sumarse? ¿Qué hace falta para que lo hagan?

Los que todavía están en la web 1.0. interpretan el mundo desde la mirada de una tecnología que simplemente reemplaza a otras herramientas. Un blog que hace las veces de cuaderno de notas. Desde la cultura 2.0 estas formas ya no se pueden entender. Tenemos otra velocidad, otra lógica, otros lentes.

Entonces, si implementamos herramientas 2.0 en una empresa donde la gente piensa 1.0 o ni siquiera están alfabetizados en la web, cometeríamos un gran error, porque las primeras versiones no leen a las últimas. Necesitamos cambiar esa cultura. Se requiere trabajar en formación y capacitación.

Las organizaciones tienen que pensar en su cultura actual. ¿Es participativa y colaborativa? Porque la web 2.0 es un conjunto de herramientas que funcionan con esta lógica. Si no la tenemos en la empresa, hay que construirla antes, durante o luego de la implementación de la tecnología digital. Para la comunicación y para el aprendizaje.

Tal vez solo necesitemos utilizar herramientas 2.0 sin cambiar la organización. Es un camino. Una respuesta. Cada organización debe pensar en sus objetivos, su estrategia, su visión, su entorno y las características de su gente para encontrar una respuesta a la pregunta de ser o no 2.0. Pero si aceptamos el desafío de transformar día a día los lugares de trabajo en mejores sitios para desarrollarnos, entonces necesitamos construir una cultura participativa y colaborativa. No importa si la llamamos 2.0, 3.0 o semántica.

Los invito a pensar sobre estos temas y compartirlos. Muy pronto les acercaré más reflexiones sobre el e-book de Alejandro Formanchuk.

“Se vive, se piensa y se escribe en formato beta”

Así dice Hugo Pardo Kuklinski en su artículo “Esbozo de ideas críticas sobre la Web 2.0”,  que forma parte del libro Planeta Web 2.0. Y remata la frase con un crítica que advierte sobre este “…tipo de pensamiento de corto alcance que dificulta distinguir entre conocimiento y ruido”.

Me parecen interesantes sus ideas para pensar estratégicamente la cultura digital y tratar de entender este fenómeno más allá del exitismo reinante que solo nos habla de ventajas y beneficios.

Leyendo el capitulo se me ocurrieron algunos disparadores críticos para discutir y compartir:

1- Los mayores desarrollos de las redes sociales están controlados por empresas, por lo que tenemos que preguntarnos ¿como influye la lógica competitiva de mercado en el paradigma colaborativo 2.0?

2- Más productores de información, más herramientas, más datos, más prácticas colaborativas no significan directamente más calidad y aprendizajes. Disponer de software de edición y publicación de mensajes no convierte a los usuarios en cineastas, periodistas, consultores, artistas, etc. Es necesario un conocimiento más amplio que el uso de la tecnología. ¿Cómo puede la web superar la lógica endogámica y formar en contenidos que están más allá de la misma web?

3- Las redes sociales crecen con lógicas cuantitativas. Tienen dos leyes: crecimiento y adjunción preferencial.  ¿Qué impacto tiene este paradigma en la democratización y calidad de las comunicaciones?

El artículo presenta muchas preguntas, respuestas y sugerencias lecturas que nos animan a pensar en la necesidad de ver más allá de las luces de colores que la Web  2.0 nos regala día a día. Les recomiendo su lectura con mente abierta para aprender a partir del conflicto cognitivo que nos pueden provocar las ideas de Hugo y del resto de los autores de este interesante libro.

Se pueden bajar el e-book completo de siguiente link: www.planetaweb2.net

¿Cómo será la capacitación del futuro?

Pensar escenarios futuros puede ser una interesante forma de generar preguntas que nos permitan “ver” con nuevos ojos nuestras prácticas de capacitación en el presente.

En la película “Matrix” cuando es necesario aprender, por ejemplo a pilotear un helicóptero, simplemente alguien carga el programa correspondiente (tal vez llamado “Como manejar aparatos voladores”) en la mente la persona y listo: ya se sabe como volar el aparato…

Claro, esto ocurre en una película. Bueno, veamos un ejemplo de la vida real. Seguramente somos pocos los que recordamos que en los años ochenta se encontraban disponibles cursos de idiomas cuyo método de aprendizaje consistía en escuchar las clases durante la noche, mientras el estudiante dormía. Aún hoy estos cursos están disponibles bajo el nombre de Sleeplearning y han incorporado más opciones como futbol, relajación y fitness. Sus creadores prometen que al levantarse a la mañana siguiente tendremos más conocimiento del tema elegido. Por suerte todavía no tienen cursos para pilotar helicópteros…

En ambas situaciones (y en casi la mayoría de las que se encuentran en la literatura y el cine de ciencia ficción) el aprendiz no requiere ningún esfuerzo para dominar el conocimiento y la habilidad deseada. El aprender es casi “milagroso”.

En las organizaciones modernas todavía no se utilizan los programas de “Matrix”, ni los audios de sleeplearning. Sin embargo muchas de ellas tienen sistemas para conocer las necesidades de capacitación de sus colaboradores, organizar distintas actividades para cubrirlas, construir y distribuir el conocimiento.

Algunas empresas ya han incorporado nuevas tecnologías educativas (como el e-learning o el blended learning) que posibilitan diseñar contenidos para ser puestos en redes informáticas internas, externas, interactivas y multimediales. De este modo los empleados pueden solicitar cursos a través de sus computadoras personales, tomarlos en donde y con quién prefieran. La evaluación del aprendizaje es constante y la información de la aplicación se mide con diferentes herramientas. El aprendizaje es más fácil. Pero todavía requiere bastante esfuerzo y motivación.

No obstante, también existen compañías, grandes o pequeñas, que restringen controlan y aún prohíben el acceso a Internet de sus ejecutivos y empleados. Ni hablar de como detectan sus necesidades de formación y capacitación. Mucho menos de la inversión que hacen en gestionar sus conocimientos o entrenar a  sus colaboradores.

Admitámoslo, en nuestro presente hay empresas que operan en el pasado y otras en el futuro. Lamentablemente, estás últimas son las menos. Si enfocamos esta afirmación con las ideas de Alvin Toffler, de su libro el “Shock del futuro”, vemos que el 70 % de la población mundial son gente que vive en el pasado, el 25 % en el presente y solo el 5% ya están en el futuro. ¿Su empresa en que grupo está?

Parece, entonces, que la gran revolución de la capacitación está en el desarrollo de tecnologías que concentran conocimientos en un sistema que posibilita hacerlos disponibles en múltiples formatos a personas que poseen “artefactos inteligentes”.

El futuro está aquí y ahora. Solo tenemos qué imaginar que tan pequeños, poderosos, amigables, rápidos, multifuncionales y  baratos pueden ser estos “artefactos”. Y también que tan robotizada estará nuestra vida, que tan interconectada, poderosa e intangible será la “Matrix”; esa red a la que algunos ya estamos subidos para realizar compras, divertirnos, viajar y por supuesto trabajar.

También podemos imaginar como será tener un chip bajo la piel que nos permita enviar información recibida de Internet a nuestras neuronas. ¿Imposible? Sólo basta pensar en los experimentos de la biotecnología con ojos, corazones, piernas y manos artificiales pero controladas por nuestro cerebro.

Pensemos como sería una compañía donde las necesidades de capacitación se detecten al instante a través de chips interconectados a un sistema robotizado de formación que organice actividades virtuales o reales con grupos reducidos solo para complementar la experiencia y el conocimiento adquiridos durante la noche.

Y es en este punto donde se empieza a vislumbrar que la capacitación del futuro tendrá la tarea fundamental de encarar la búsqueda de más y mejores relaciones e intercambios cara a cara. Pues en un mundo donde parece que todo puede traducirse a un código binario, que todo es posible en materia tecnológica y el asombro es cada vez más raro, los sentimientos aún se escapan a esas formas y buscan una reunión como espacio de contención, de acompañamiento.

El gran problema del e-learning, es justamente como disfrazar la distancia. Los medios tecnológicos no son otra cosa que intentos para acercar a quienes aprenden entre sí. Si se me permite, son formas de combatir la soledad.

La historia nos muestra que más allá de los avances que se han realizado en materia tecnológica por hacer a la Capacitación más eficaz, los humanos necesitamos de nuestros pares para aprender. Ya sea en espacios formales o informales, siempre aprendemos con otros. ¿O acaso un bebe puede aprender  solo a vivir en este mundo?

Más allá de sí cargamos programas en el cerebro o dormimos escuchando cursos de chino, la capacitación del futuro, no será la que tenga mejores herramientas tecnológicas, mayor virtualidad, más contenidos, más velocidad y más intercambios. Pues eso lo tendrán todos. La mejor capacitación del futuro deberá (y no está mal que la del presente también lo haga):

  • Comprender nuestras necesidades como profesionales y personas de manera estratégica
  • Brindar herramientas de pensamiento para categorizar y ordenar la masividad de los intercambios virtuales
  • Analizar críticamente las virtudes y defectos de las construcciones colectivas
  • Propiciar más encuentros cara a cara que nos permitan aprender haciendo
  • Otorgar libertad para crear, imaginar y solucionar los problemas de manera diferente
  • Mantener el justo equilibrio entre la virtualidad tecnológica y la dinámica presencial
  • Formar en cómo construir buenas respuestas en base a hacer buenas preguntas

Presentadas estas ideas, les queda ahora a ustedes la tarea de continuar pensando y para luego compartir las preguntas que aparezcan sobre la capacitación de futuro. Y sobre todo sobre la formación en el  presente, que es donde día a día trabajamos.